Pero no puedo.
Vuelvo a recordar y me desespero. La angustia se cierne sobre mi, presiona mi garganta y me asfixia.
A veces, parece que el tiempo se para en el momento que menos lo deseas, y a pesar de que suplicas que los minutos pasen deprisa, todo sigue igual.
Todos tenemos miedo a cometer fallos pero, ¿acaso esos fallos no nos han llevado a conocer mejor el terreno que pisamos? ¿a no tropezar de nuevo con lo mismo? ¿acaso no nos han enseñado a levantarnos una y otra vez?
Sinceramente, pienso que la persona que tropieza dos veces con la misma piedra, es por que una venda cubre sus ojos. Quizá puesta por él, quizá puesta por alguien.
Al fin y al cabo, un error puede doler, puede beneficiar o perjudicar a la persona que lo comete y a las que están a su alrededor, pero de cualquier manera, nos enseña a seguir adelante bajo cualquier circunstancia.

No hay comentarios:
Publicar un comentario