Fue solo un instante, en el que me di cuenta de cómo todo a mi alrededor, había cambiado.
Ellas se había alejado de mí.
Todas aquellas promesas, se habían roto.
Las risas, los abrazos, los llantos, los enfados, las tardes de karaoke, se habían esfumado, dejando vacío.
Un vacío oscuro y frío que me ahogaba, y me mantenía en un estado de inconsciencia permanente.
Apenas lograba escuchar las palabras huecas que mi corazón susurraba, tampoco las lágrimas sordas que mis ojos dejaban caer.
Ya no íbamos cogidas de la mano por nuestros caminos, manteniéndolos unidos.
Habíamos dejado que el tiempo nos cambiase, y que los problemas creasen agujeros irreparables en nuestra amistad, alejando nuestras manos para separarnos por completo.
Ya no éramos capaces de mirarnos a los ojos cuando nos cruzábamos por la calle.
Teníamos miedo de encontrar odio en la mirada de la otra, y de no poder soportarlo.
Poco a poco, el cielo se iba tornando mas y mas oscuro, y los colores cálidos del atardecer desaparecieron en pocos minutos.
Viendo aquel parque, no podía evitar acordarme de todas y cada una de las tardes pasadas allí.
En un silencio sepulcral, me mantuve toda la tarde contemplando el lugar donde nos conocimos.
Extrañándolas, odiándolas, deseando que apareciesen de un momento a otro, no queriéndolas ver.
No sabía si era capaz de enfrentarlas una vez se diesen cuenta de lo que estaban haciendo, una vez se diesen cuenta de que lo estaban haciendo mal, no sabía si... quería volver a lo de siempre.


Qué bonito :) Me gusta muchísimo todo lo que escribes :) Un besazo enorme!
ResponderEliminarhttp://elarmariodeale.blogspot.com
Eh! Gracias :) me alegro de que te guste :)
EliminarSuelen salirme mejores cosas cuando estoy mal, así que, no suelo subir textos cada día, pero si unos cuantos al mes.