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jueves, 7 de junio de 2012

Miedo.



Florecen, se esparcen y me llenan, sentimientos de culpa, miedo, angustia y confusión.
Esa idea de volver a sentir, me asusta demasiado quizá. Por otro lado me gusta ya que también aparecen sensaciones de felicidad, comodidad, bienestar y demás, que hacen que día a día llegue a mi casa con una sonrisa estúpida en los labios.
Pero.. quiero andar con pies de plomo, saber por donde camino y por donde tendré que caminar, quiero estar segura de cualquier decisión que tome y hacer caso omiso al resto porque esta vez he terminado de construir el cerco para que con el tiempo, poder dejar o no entrar a las personas en mi corazón, sin que consigan dañarme ni rallar la rugosa superficie del cerco.
A pesar de eso tengo miedo.
Poco a poco y día tras día, fui alzando barreras contra el mundo, pero una vez terminadas, se desmoronaban, se volvían polvo y volaban lejos, dejándome al descubierto.
En esos momentos en los que se abre una grieta entre mi mundo y el de los demás, me asomo al exterior, me asusto y me vuelvo a encerrar entre barreras, creando en soledad la máscara de frialdad, dureza y estupidez que suelo mostrarle al mundo para no dejar que se acerquen a mi, me hagan daño y que, como cada vez que alguien sale por estas grietas desmoronando la muralla, se lleven otra pequeña parte de mi mundo, mi refugio.

lunes, 4 de junio de 2012

Mis libros 2.


Me levanté con desgana de la cama, miré a mi alrededor y pensé, otro día mas, otro día mas sin tenerle a mi lado, sin sentir como sus dedos se entrelazan con los míos, sin ver su sonrisa cada mañana, sin escuchar sus murmullos mientras duerme, sin saber que al despertar lo encontraría a mi lado, sin saber que estaría ahí cuando le necesitase, sin esperar oír el ruido de las piedrecitas que tiraba a mi ventana.
Aun así, rezaba por no volverle a ver, no quería sufrir mas, no quería pasar por su lado y desear con fuerza abrazarle, besarle y tener que aguantarme, o verle cada día y no poder si quiera mirarle a la cara..
Me odiaba y le odiaba por dejar que todo acabase de aquella forma, podríamos haber hecho más, mucho más.. pero no hicimos nada, solo mirarnos y sentarnos a esperar.

Aprender.



Parte de mi vida, ahora deshecha, desea desaparecer de la situación en la que me encuentro, la otra, permanecer en el lugar en el que debo estar, orgullosa, despreocupada y fuerte, como siempre, pero esta vez es demasiado.Me he acostumbrado tanto a no sufrir, que ahora no recuerdo como hacía antes para seguir adelante cuando todo pintaba mal.

martes, 24 de abril de 2012

Fotografía.

Compartir mis aficiones con la persona a la que quiero es un placer que nunca antes había tenido el gusto de probar.

lunes, 16 de abril de 2012

Jardín Americano.






Lunes, después de un cansado fin de semana, muerta de sueño, con un frío horrible, me levanté a las 8:10 de la mañana, me vestí, me peiné, me maquillé, preparé las cosas y salí de mi casa a toda prisa, no quería llegar tarde a la excursión.
Después de pasar un frío horrible, de ver un acuario enano (el de Rumanía era mil veces mejor) y de andar un buen rato para ir al jardín, al fin, llegamos.
Minuto tras minuto hacía una fotografía mejor aún que la anterior.
Apuré al máximo la media hora que tenía para poder deambular por el jardín.
Una de las mejores excursiones organizadas por el instituto. Simple, pero un lugar precioso en el que poder hacer millones de fotos.




















¿?


¿Alguna vez pensaste en lo que podría haber sido?
Miras atrás y piensas en que cada error cometido y cada suceso ocurrido te ha llevado hasta donde estás.
Pero, ¿y si hubieses escogido cualquiera de los otros caminos? ¿qué hubiese pasado entonces?

viernes, 13 de abril de 2012

Errores.

Alzando la vista, contemplo todos y cada uno de los errores que he cometido a lo largo de mi vida. Segundo a segundo me arrepiento e intento olvidar.
Pero no puedo.
Vuelvo a recordar y me desespero. La angustia se cierne sobre mi, presiona mi garganta y me asfixia.


A veces, parece que el tiempo se para en el momento que menos lo deseas, y a pesar de que suplicas que los minutos pasen deprisa, todo sigue igual.
Todos tenemos miedo a cometer fallos pero, ¿acaso esos fallos no nos han llevado a conocer mejor el terreno que pisamos? ¿a no tropezar de nuevo con lo mismo? ¿acaso no nos han enseñado a levantarnos una y otra vez?
Sinceramente, pienso que la persona que tropieza dos veces con la misma piedra, es por que una venda cubre sus ojos. Quizá puesta por él, quizá puesta por alguien.
Al fin y al cabo, un error puede doler, puede beneficiar o perjudicar a la persona que lo comete y a las que están a su alrededor, pero de cualquier manera, nos enseña a seguir adelante bajo cualquier circunstancia.