Creo que de mayor seré una de esas escritoras atormentadas buscando la inspiración en el fondo de un vaso, o una botella, o no sé.
Y tendré delirium tremens como Edgar Allan Poe.
Y basaré mis relatos en las cosas que veo y me atormentan mientras estoy borracha.
(¿Cómo? ¿Estás borracha?)
No, pero me gustaría. O fumada. O drogada. O qué sé yo.
(Ah bien, ¿y eso por qué?)
Pues no sé, para evadirme, y encontrar un medio de inspiración fuera de lo mundano.
Llámame loca, pero veo una gran satisfacción en no tener estabilidad emocional, aunque obviamente quiera tenerla, y me estoy dando cuenta de ello.
Puedo profundizar más en sentimientos como el dolor, la locura y la desesperación, a los que estoy más acostumbrada, que al amor, la estabilidad, la felicidad y esas ñoñerías.
Entonces, cuanto más dolor siento, mejor escribo, y más fácilmente.
Y parece que busco el dolor, y por eso no me pasan esas cosas buenas que le pasan a todo el mundo.
Pero en realidad no lo busco, no lo quiero.
Pero sí.
No sé, es extraño, es como si mi cerebro dijese no al dolor, pero mi corazón lo abrazase.
Y ahora siento mucho dolor.
Y puedo escribir.
Y lo estoy haciendo.
Y soy feliz por ello, pero no lo soy.
Y por eso me pongo a pensar en estas cosas, a las dos de la mañana.
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lunes, 16 de junio de 2014
domingo, 15 de junio de 2014
Blancos, GRISES y negros.
Y dime tú quiénes son los de verdad, que aún no les he visto.
Día tras día, camino por la calle fijándome en las caras de los que pasan por mi lado, todos perdidos en sus pensamientos pero sin embargo actuando como si todo estuviese bien. De vez en cuando, hay alguien que destaca entre la multitud por no ser parte de la función que suele ser representada en las distintas sociedades, pero acaban siendo demolidas o simplemente anuladas por el resto. Pretenden que la vida sea siempre o blanco o negro, pero vivimos en un mundo fundamentalmente gris, donde quizá no haya buenos, malos y peores, sino menos malos, malos y muy malos. Donde una sonrisa no implica felicidad, ni una lágrima dolor. Donde no vale la confianza y la amistad, sino el interés recíproco y el miedo. Un mundo cuyos pilares son mentiras, y lo peor es que nos creemos todas y cada una de ellas. Hablamos de amor cuando hacemos daño, de odio cuando nos rechazan, de superioridad cuando no somos nadie, de honestidad cuando no lo somos ni con nosotros mismos. Hablamos de conseguir el bienestar causando el mal a otros y de igualdad pero solo entre los de tu misma clase. Hablamos de un mundo feliz y próspero mientras lo vamos destruyendo poco a poco. Hablamos de firmes ideales, y después los vendemos por dinero. Hablamos de gente buena cuando yo aún no concibo la idea de una sola persona que no haya causado dolor a otros a lo largo de su vida.
Hablamos de verdad, cuando no decimos más que mentiras.
domingo, 15 de diciembre de 2013
Primavera.
Las estrellas contemplaban tu piel de canela envidiosas de que mis manos la tocasen. Y, solo cuando el cielo se llenó de nubes y los mirones se escondieron asustados por la oscuridad, pude besar tu cuerpo con la avidez de quien nunca vió primavera y lo desea. Escondí mis manos en las nubes de tu pelo, y desaparecieron en la niebla. Pero, ¿qué más daba? Si allí estabas tú, tumbada sobre el musgo del más frío bosque, sin sentir frío, ni cansancio por las pasiones anteriores, como una Diosa, o Musa.
Entonces volví a encontrar mis manos entre la niebla, y utilicé los lunares de tu cuerpo para escribir palabras. Palabras que te llenaban el alma de versos profundos, de besos, de ayer, de mañana, de sol, de contrastes, de grises, de negros y blancos, de lineas dobladas, poco perfectas, curvas. Tan imperfecta, tan cambiante, tan extraña, tan bohemia, tan efímera, tan libre, tan tú.
Entonces volví a encontrar mis manos entre la niebla, y utilicé los lunares de tu cuerpo para escribir palabras. Palabras que te llenaban el alma de versos profundos, de besos, de ayer, de mañana, de sol, de contrastes, de grises, de negros y blancos, de lineas dobladas, poco perfectas, curvas. Tan imperfecta, tan cambiante, tan extraña, tan bohemia, tan efímera, tan libre, tan tú.
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