Los folios en blanco me aterran, al igual que los dedos atados de impotencia. Otra de las cosas que realmente me dan miedo en esta vida, es el orgullo, ese que te hace perder a las personas que te importan simplemente por no reconocer un error, no perdonar el de otro, o por simple egoísmo. También me aterra verlo todo negro sin necesidad de cerrar los ojos, de no ver la salida del laberinto aun teniéndola delante, de confiar en quien no debo, de que otros confíen en mí y acabe decepcionándoles. Me aterran las acusaciones por la espalda, me aterran las injusticias a las que no se le puede dar solución, me aterra tener amigos para luego perderles, y también me aterra no ser quien de verdad creo que soy. Me aterra no sentir apoyo cuando lo busco, también no darlo cuando lo necesitan.
Y, me aterra de indescriptible forma sentir el vacío que me acompaña desde hace mucho, pero a ese miedo ya me acostumbré.
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viernes, 13 de junio de 2014
domingo, 15 de diciembre de 2013
Primavera.
Las estrellas contemplaban tu piel de canela envidiosas de que mis manos la tocasen. Y, solo cuando el cielo se llenó de nubes y los mirones se escondieron asustados por la oscuridad, pude besar tu cuerpo con la avidez de quien nunca vió primavera y lo desea. Escondí mis manos en las nubes de tu pelo, y desaparecieron en la niebla. Pero, ¿qué más daba? Si allí estabas tú, tumbada sobre el musgo del más frío bosque, sin sentir frío, ni cansancio por las pasiones anteriores, como una Diosa, o Musa.
Entonces volví a encontrar mis manos entre la niebla, y utilicé los lunares de tu cuerpo para escribir palabras. Palabras que te llenaban el alma de versos profundos, de besos, de ayer, de mañana, de sol, de contrastes, de grises, de negros y blancos, de lineas dobladas, poco perfectas, curvas. Tan imperfecta, tan cambiante, tan extraña, tan bohemia, tan efímera, tan libre, tan tú.
Entonces volví a encontrar mis manos entre la niebla, y utilicé los lunares de tu cuerpo para escribir palabras. Palabras que te llenaban el alma de versos profundos, de besos, de ayer, de mañana, de sol, de contrastes, de grises, de negros y blancos, de lineas dobladas, poco perfectas, curvas. Tan imperfecta, tan cambiante, tan extraña, tan bohemia, tan efímera, tan libre, tan tú.
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